Historia


Las áreas protegidas privadas y comunitarias en Chile comenzaron a multiplicarse a partir de la década de los ´90 y funcionaron por muchos años desarticuladamente. A pesar de haber necesidades compartidas, información dispersa y desafíos comunes, pasaron muchos años antes de que surgiera una organización. No fue hasta que el proyecto GEF-SIRAP (PNUD-MMA), comenzó a convocar a encuentros periódicos de los propietarios de las regiones de Los Ríos y Los Lagos en el año 2009, que se catalizó la creación de una asociación articuladora.

Desde la masa crítica de propietarios del sur, en el 2010 se hizo una convocatoria a los propietarios de todo el país gracias a la cual se fundó una organización que les representara. En su reunión constitutiva de 2010 ACCh nació con la firma de 14 reservas voluntarias y 3 redes de propietarios. Asistieron y apoyaron además ONGs internacionales y nacionales, y representantes gubernamentales.

En la reunión fundacional se tomó la decisión participativa y largamente discutida, de dejar de hablar de áreas protegidas privadas y comenzar a considerar el movimiento como uno de Áreas Protegidas Privadas y de Pueblos Originarios, dado que este segmento de las reservas naturales no se identificaba en absoluto con el apelativo "privado", dada su tradición y cultura comunitaria.

Fue también un hito el que la organización asumiera una misión integradora. A diferencia de los enfoques que valoran la conservación de la biodiversidad per se, se identificó además la protección de patrimonio cultural asociado, y un fuerte énfasis en el desarrollo económico y social del país y de las comunidades rurales con las cuales comparten el entorno.

Poco después de su creación, ASI CONSERVA CHILE se unió a la Alianza Latinoamericana de Reservas Naturales Voluntarias.

Al año 2017, ASI CONSERVA CHILE es una asociación gremial con 36 socios entre los cuales se cuentan tres redes regionales, y que en su conjunto vincula a aproximadamente 100 propietarios de Parques Privados y Comunitarios de Chile. En nuestro conjunto protegemos más de 600 mil hectáreas. Las iniciativas socias muestran una gran diversidad en términos de gestores, motivaciones y lógicas de acción, niveles de implementación y tamaño de áreas. Mientras los casos más conocidos son las reservas grandes, vinculadas a fortunas personales, empresas o fundaciones con apoyo internacional, la gran mayoría de las iniciativas corresponden a pequeños propietarios.